El fraude no siempre lleva malware
En el fraude de correo corporativo, el atacante puede suplantar a dirección, proveedor o cliente para cambiar una cuenta bancaria, acelerar un pago o solicitar información.
La señal clave: cambio de proceso
Un proveedor conocido pide usar una nueva cuenta. Un directivo pide saltarse una aprobación. Una transferencia debe hacerse con urgencia.
Verifica por canal independiente
No respondas al mismo hilo si sospechas compromiso. Usa un teléfono ya conocido, el portal oficial del proveedor o un contacto establecido previamente.
Doble aprobación
Los pagos relevantes y cambios de datos bancarios deberían requerir más de una validación.
Limita información pública
Organigramas, viajes, proveedores y procesos publicados pueden ayudar al atacante a construir una historia creíble.
Aprende de intentos fallidos
Un fraude bloqueado es información valiosa. Analiza cómo llegó, qué datos conocía y qué control lo detuvo.
Un proceso de dos minutos puede evitar una pérdida de seis cifras.